De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
A cada pez le llega su vez.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Aire de Levante, agua delante.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Campo bien regado, campo preñado.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
En poca agua, poco se navega.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Cada palo que aguante su vela.
Cada villa, su maravilla.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Una van de cal y otra van de arena.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Neblina, del agua es madrina.
Aire gallego, escoba del cielo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Iglesia, o mar, o casa real.
Alba roja , vela moja.
Cielo aborregado, suelo mojado.
A barco viejo, bordingas nuevas.
De poniente, ni viento ni gente.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Cual el tiempo, tal el tiento.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Luna con cerco, lluvia y viento.