Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Dos es compañía, tres multitud.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Madre hay una sola.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
A la zorra, candilazo.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
A gran chatera, gran pechera.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Buen moro, o mierda u oro.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Casa de Dios, casa de tos.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
La sugestión obra.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Un loco hace ciento.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.