La buena mula en el establo se vende.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Me traen por la calle de la amargura.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El mundo da muchas vueltas.
Esto es pan comido.
Estoy en un callejón sin salida.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El mirón, ¡chitón!.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Esto es pan para tu matate.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El mucho joder empreña.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A perro macho lo capan una sola vez
Caballo manco no sube escalera.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Barba roja, mucho viento porta.
Donde pan comes migas quedan.
Obra común obra de ningún.
A Roma por todo.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
La tierra será como sean los hombres.
No hay peor tienda que la vacía.
En chica cabeza caben grandes ideas.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Bolsa llena, quita las penas.
Grano a grano, se llena el granero.
El arbolito desde chiquito.