Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Errar es humano.
Cuenta errada, sea enmendada.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Empezar con buen pie.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El que mucho escoge poco coge.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
No todos los que van a la iglesia son santos
Sin harina no se camina.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
No hables por boca ajena.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Loro viejo no aprende a hablar.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Tras de corneados ? Apaleados.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Más son los amenazados que los acuchillados.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.