Lo bello es difícil.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Hombre osado, bien afortunado.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Al maestro, cuchillada presto.
Una en el papo y otra en el saco.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
¿Queres dormir al sueño?
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Mas vale ser afilador que labrador.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
La práctica hace al maestro.
Las aguas quietas, corren profundas.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.