Tienes la razón, pero vas preso.
Vale más tener que no desear.
Lo que hoy es, mañana no es.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Casamiento malo, presto es concertado.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Hablar por la boca del ganso.
El hombre es un animal de costumbre.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Una hora de contento, vale por ciento.
Todo en exceso hace daño.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Roer siempre el mismo hueso
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Molino parado no gana maquila.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Hace más el que quiere que el que puede.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Abre la boca que te va la sopa.
Caer para levantarse, no es caer.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Breve habla el que es prudente.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Gato escaldo del agua fría huye.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.