No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Demasiado al Este es el Oeste.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Hacer de su capa un sayo.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Lento pero seguro.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Barbero, o loco o parlero.
Dinero llama a dinero.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Perro ladrador, poco mordedor.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La moda no incomoda.
Buscar los tres pies al gato.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Mujer Besada mujer ganada.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Si te queda el saco.
Más querría un dinero que ser artero.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Hortelano tonto, patata gorda.