¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
El comer, es maestro del beber.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Antes me muero que prestar dinero.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Dame pan y llámame perro.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Es mejor cobrar a que te cobren.
El que tiene narices, no manda a oler.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Lo que está por pasar pasará.
El que hace la ley, hace la trampa.
Al gorrino y al melón, calor.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Hablar con lengua de plata.
Grandotas aunque me peguen.
Quien mal padece, mal parece.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Del ocio nace el feo negocio.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La suerte está echada.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Al espantado, la sombra le basta.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
El juez que toma, presto es tomado.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Vino y pan andar te harán.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.