Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Hablar a tontas y a locas.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Es tiempo de vacas flacas
Mal mascado y bien remojado.
Ponte al sol y harás sombra.
El que se apura, poco dura.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
No te duermas entre las pajas.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
En otoño la mano al moño.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Más obrar que hablar.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Lo bailado nadie me lo quita.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Te conozco, pajarito.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Quien se casa, casa quiere.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
La buena mula en el establo se vende.