El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
A burra vieja, albarda nueva.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Estar como las putas en cuaresma.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Bien casada, o bien quedada.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Cuanto más pobre, más hijos.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Mujer ventana, poco costura.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Casa de esquina, para mi vecina.
Es tiempo de vacas flacas
En casa pobre no hay mujer buena.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
En la casa del cura siempre hay hartura.