Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Agua mansa, traidora y falsa.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Amor viejo, pena pero no muere.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
A la noche putas y a la mañana comadres.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Ayer putas y hoy comadres.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Agua caliente, salud para el vientre.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Amor de amos, agua en cestos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
El que está a las duras, está a las maduras.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Calva buena, luna llena.
Más merece quien más ama.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Cosa muy querida, presto perdida.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
A la mal casada, miradla a la cara.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
A casa de tu tía, más no cada día.
Puta en ventana, mala mañana.
Creerse el papá de los helados.
Hasta los animales cuidan sus crías.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.