Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Cada cual decía del amor que tenía.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Mucha xente xunta, algo barrunta.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Quien guarda valores, padece temores.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Buena gana de comer, rica salsa es.
A consejo ido, consejo venido.
Tras el buen comer, ajo.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
A palabra necias, oídos sordos.
Agua tibia, media vida.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Ocasión llegada presto agárrala.
Mano que te da de comer no has de morder.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Mientras hay alma, hay esperanza.
A mucho vino, poco tino.
Antes di que digan.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Burro cansado, burro empalmado.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Agua estantía, renacuajos de día.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.