La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Hay que dar el todo por el todo.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Estoy hasta las manos.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Te casaste, te entera.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Tirar la casa por la ventana.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Bien o mal, casado nos han.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Pan casero, de ese quiero.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Ama al grado que quieras ser amado.
Faena acabada, faena pagada.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Juego de manos, rompedero de ano.
Es tiempo de vacas flacas
Alegría amagada, candela apagada.
Al bobo, múdale el juego.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La letra mata, su sentido sana.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.