Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
El ama brava, es llave de su casa.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Dale con que la abuela fuma.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Quien mal casa, tarde enviuda.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Hijos y mujer añaden menester.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Esposa prudente es don de Dios.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
A burra vieja, albarda nueva.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
A padre avaro, hijo pródigo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Padre diestro, el mejor maestro.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Hermano mayor padre menor.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
La primera señora, la segunda escoba.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Casa convidada, pobre y denostada.