Yerros por amores, merecen mil perdones.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
La ropa sucia se debe lavar en casa.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Tanto nadar para morir en la orilla.
El hábito es una camisa de hierro.
Bolsa llena, quita las penas.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Mira la peseta y tira el duro.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
El que tiene tierra, tiene guerra.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
El amor mueve montaña.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Nadie nace enseñado.
Remo corto, barca pequeña.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Al amigo con su vicio.
Boca sucia no habla limpio.
Dar patadas de burro.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Al pan pan y al vino vino.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Mal se caza con perros desganados.
Para que no se espante el borrico por delante.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Hierba mala nunca muere.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Hijo malo, más vale doliente que sano.