El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien desparte lleva la peor parte.
Cual andamos, tal medramos.
El hombre propone y Dios dispone.
Difama, que algo queda.
Despacio, que llevo prisa.
Necio es quien con necios anda.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Al rebuznar se verá quien no es león
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Al mal año, tarria de seda.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
El tiempo es oro.
Hablar más que lora mojada.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Los extremos nunca son buenos.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
El necio dispara pronto sus dardos.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Las cosas se toman según de quien vengan.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Nunca falta un roto para un descosido.
La suerte está echada.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Año malo, panadera en todo cabo.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.