Donde hay hambre no hay pan duro.
Quien bien ata, bien desata.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Casa vieja todo es goteras.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Campo florido, campo perdido.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Maestre por maestre, seálo éste.
No te metas en querellas ajenas.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Tenés cola que te machuquen.
A dineros dados, brazos quebrados.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Aire de Levante, agua delante.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
No gastes pólvora en gallinazos.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Lo que es igual, no es trampa.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.