Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
No juzgues el barco desde tierra
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
El que nada duda, nada sabe.
Hasta el rabo, todo es toro.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Como chancho en misa.
A buenas horas, mangas verdes
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
A su tiempo se cogen las uvas.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Quien no canea, calvea.
Un pie calzado y otro descalzo
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Julio, lo verde y lo maduro.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
La mejor lotería, es una buena economía.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
El trabajo es la ley y a todos agita.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
A la fuerza, ni los zapatos entran.