La casa esta donde el corazón.
Burro empinado, por hombres es contado.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
El que es pendejo ni de dios goza.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Más vale odiado que olvidado.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El tiempo todo lo cura
Hablando la gente se entiende.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Es más el ruido que las nueces.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Pocas palabra y muchos hechos.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Antes de criticar, mírate la cola.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Pisar mierda trae buena suerte
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
La risa hace buena sangre
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Mejor precavido, que arrepentido.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Todo amor tiene su gasto