Desde chica, la ortiga pica.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Una obra acabada, otra empezada.
Quien hace un cesto hace cien.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Casa labrada y viña heredada.
Hacer de tripas corazón.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Abre la boca que te va la sopa.
Hay que hacer de tripas corazones.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
La zorra se conoce por la cola.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
El que se afloja se aflige.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Los extremos nunca son buenos.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Hacer una cosa en un avemaría.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Hablen cartas y callen barbas.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Bailarines en cojos paran.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Arena y cal encubren mucho mal.
La abundancia da arrogancia.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Tarde piaste pajarito.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.