Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Ocasión llegada presto agárrala.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
¡Se nos creció el enano!
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Peor está que estaba.
Callar como puta tuerta.
Cuando no está preso lo andan buscando.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
A calza corta, agujeta larga.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La jodienda no tiene enmienda.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Virgo viejo, puta segura.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Las cosas lo que parecen.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Panza llena, quita pena.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.