Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Es demasiado necio para ser loco.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
En casa llena el loco no se apena.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
En claustros de locos, están los más pocos.
La suerte es loca y a todos nos toca.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Corre más una loca en chanclas.
Cabeza loca no quiere toca.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Cada loco con su tema.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
De airado a loco va muy poco.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Barbero, o loco o parlero.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Roma, acuerdos y locos doma.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.