No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
La gente mala se muere de vejez.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Hombre intranquilo vale por diez.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Juramento, juro y miento.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Para buena vida, orden y medida.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Con el amor está el temor
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
En el refugio del otro vive cada uno
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Pereza no alza cabeza.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A padre avaro, hijo pródigo.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.