Hambre matada, comida acabada.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
A chico caudal, mala ganancia.
A buen señor, buena demanda.
Esta lloviendo sobremojado
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Al pez, una vez.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Saber uno los bueyes con que ara.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A días claros, oscuros nublados.
Si no sobra es que falta.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Corta despacio, que hay poco paño.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
De día beata, de noche gata.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Mientras dura, vida y dulzura.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Confía en lo que ves
Abogacía que no zorrocía.