Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
La muerte nos iguala a todos.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
De buena semilla, buena cosecha.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Hablar a tiempo requiere tiento.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Más chuletas y menos servilletas.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
De tal palo tal astilla.
Copas son triunfos.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Escucha el silencio... que habla.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
A buen salvo está el que repica.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
muero Marta, y muero Harta.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
De lo bendito, poquito.
Por San Martín, trompos al camino.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Barba roja, mucho viento porta.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Mujer Besada mujer ganada.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El que come tierra, carga su terrón.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Perdona una vez; pero nunca tres.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.