Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Quien busca, halla.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Palabra de boca, piedra de honda.
Las acciones revelan las pasiones
La carrera de tonto se estudia pronto.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Escucha el silencio... que habla.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Donde entra beber, sale saber.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Oír campanas y no saber dónde.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Esto es de rompe y rasga.
La intención es lo que vale.
Faldas largas, algo ocultan.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
La obra alaba el maestro.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Mucho ojo, que la vista erro.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
La comida reposada, y la cena paseada.
Hacer mangas y capirotes.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.