Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Una pena quita a otra pena.
A la cabeza, el comer endereza.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
La mejor lotería, es una buena economía.
La soga siempre parte por lo más finito.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Más se junta pidiendo que dando.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
No des consejo a quien no te lo pide.
Puerta de villa, puerta de vida.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
La alegría alarga la vida.
Cada uno habla como quien es.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Hoy no se fía, mañana sí.
El que no trabaja no come.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Trabajo en domingo no da fruto.
A la mujer brava, la soga larga.
Al higo por amigo
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
El necio cree que todo lo sabe.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Hay ayudas que son lavativas.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Amores y dolores quitan el sueño.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A más beber, menos comer.