Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
¿Usted qué come que adivina?
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Panza llena, quita pena.
Empieza la tarea y luego termínala.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Bestia alegre, echada pace.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Hay que hacer de tripas corazones.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Mujer que se queja, marido que peca
Quien mucho abarca, poco aprieta.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Dios aflige a los que bien quiere.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Por la boca muere el pez.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
La pereza es la madre de todos los vicios.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Casa y potro, que lo haga otro.
De refrán y afán pocos se librarán.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.