El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
El casado por amor vive vida con dolor.
Nadie quiere la salud más que el paso.
El que con locura nace, con ella yace.
Nada tiene al que nada le basta.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A cada cosa le llega su tiempo.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Feria de loco es el mundo todo.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Para morirse, siempre hay tiempo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Amor viejo, pena pero no muere.
Amor es el verdadero precio del amor.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
La impureza, pesa.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Mujer enferma, mujer eterna.
Educación y pesetas, educación completa.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Buena compañía, Dios y Santa María.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Cada cosa tiene su precio.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Cada cual a lo suyo.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.