Acójome a Dios que vale más que vos.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Quien se va, vivo y muerto está.
La muerte y el amor, enamorados son.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
La muerte, al pobre no se atreve.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Amor y vino, sin desatino.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
De solo aire no vive nadie.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
El que mal vive, poco vive.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El vino y la verdad, sin aguar.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
La muerte hace reflexionar.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Con la muerte todo se acaba.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
El tiempo es oro.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.