El día nunca retrocede de nuevo.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
El corazón es un guía que los pies siguen
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Joven intrépido no deja memoria.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
El amor refresca como el rocío
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Lágrimas de viuda, poco duran.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Mucho tocado y poco lixo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Más vale poco que nada.
Unos tanto y otros tan poco.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Araña muerta, visita cierta.
El que tiene salud es rico.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Palo dado ni Dios lo quita.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Más groso que el Guelpa.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Te casaste, te entera.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Se las sabe por libro
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Mujer casada, casa quiere.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.