El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
A la vejez, viruelas.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Descansa el corazón, contando su pasión.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Esperanza que consuela, que no muera.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Gota a gota, la mar se agota.
Al loco y al aire, darles calle.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Vale más muerto que vivo.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Agua hervida es media vida.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Lo que sea que suene.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
El que se casa, por todo pasa.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Mudarse por mejorarse.
Quien no ama no vive
Más da el duro que el desnudo.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Los ojos son el espejo del alma.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La medicina cura, la naturaleza sana.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Esposa mojada, esposa afortunada
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
El rostro es el espejo del alma.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Mujer mayor, es la mejor.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La verdad siempre sale a flote.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Dios es la medida de todas las cosas.