Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El que come y canta loco se levanta.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Juego de manos, rompedero de ano.
Mal es acabarse el bien.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
La calle es camino de todas partes.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Acometer hace vencer.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Tiempo pasado siempre es deseado.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El hombre es para el hombre un espejo.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Muerte y venta deshace renta.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A manos frías, corazón ardiente.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
No es posible defenderse del aburrimiento
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Nadie da palos de balde.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Perdona el error, pero no lo olvides.
De chica candela, grande hoguera.
Una sola vez no es costumbre.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
A gallo viejo gallina joven.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Hoy por ti, mañana por mí
Secreto de tres, secreto no es.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.