Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
El nuevo paga novicial.
De padres asientos, hijos taburetes.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Puerta de villa, puerta de vida.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Entre más viejo más pendejo.
A gran prisa, gran vagar.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Mudarse por mejorarse.
A su tiempo maduran las brevas.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
La justicia cojea, pero llega.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
O faja o caja.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El agua fresca se bebe en jarro.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.