Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
A medida del santo son las cortinas.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Al pan pan y al vino vino.
La mala fe, no pare hembra.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
El que con cojos anda se llama bastón.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El mundo es de los audaces.
Del lobo un pelo.
El mundo está vuelto al revés
Del mal manjar, un bocado nomás.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Del odio al amor hay solo un paso.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El que bien ama, tarde olvida.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Todos la querían y entre todos la mataron.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Los hombres son mejores que su teología
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Buena vida, padre y madre olvida.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.