Quien casa una hija, gana un hijo.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
La mar que se parte, arroyos se hace.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Sin segundo, no hay primero.
La ira es locura el tiempo que dura.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Matar dos pájaros de un tiro.
Ningún rencor es bueno.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
No caben dos pies en un zapato.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Vida sin amor, años sin verano
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
El flojo trabaja doble.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Hijos y mujer añaden menester.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Esto no termina hasta que se acaba.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.