Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
La ira es locura el tiempo que dura.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Sin segundo, no hay primero.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Matar dos pájaros de un tiro.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Ningún rencor es bueno.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
No caben dos pies en un zapato.
Vida sin amor, años sin verano
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El flojo trabaja doble.
Hijos y mujer añaden menester.
Esto no termina hasta que se acaba.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.