Dios no espera año para castigar.
Casa en canto, y viña en pago.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Una palabra deja caer una casa.
Quien hizo una...hace dos
Al mal año, entra nadando.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A mala suerte, envidia fuerte.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
No te fíes del sol de primavera.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Obra hecha, dinero espera.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Hijos casados, duelos doblados.
Necio que sabe latín, doble rocín.
O la bebes o la derramas.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Quien hace, aplace.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Barba roja, mucho viento porta.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Cada día verás quien peque y pague.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Justo peca en arca abierta.
Más claro, agua.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Quien tenga tiempo que no espere
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Cada palo que aguante su vela.
Las cosas lo que parecen.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
El tomate hasta que se remate.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Estas son de mi rodada.
Dinero de suegro, dinero de pleito.