A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Es de bien nacido ser agradecido
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El hablar bien, poco cuesta.
Yo que callo, piedras apaño.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Abre la boca que te va la sopa.
El muerto y el ausente, no son gente.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Cada uno se rasca donde le pica.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Borracho que come miel, pobre de él!
La más cauta es tenida por más casta.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
La necesidad agudiza el ingenio.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El que rompe, paga.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Quien hace preguntas no es tonto.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
No valdees aguas desconocidas.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Quien sabe, sabe.
Negocios largos, nunca bien acabados.
A palabra necias, oídos sordos.
Ayudaté y serás ayudado.
Componte para el marido y no para el amigo.
Quiéreme poco pero continúa