El que no pierde, algo gana.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Boca ancha, corazón estrecho.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Matar pulgas a balazos.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
La muerte tiene las piernas frías.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Pan no mío, me quita el hastío.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Más matan faldas que balas.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Caga más una vaca que cien palomos.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Date a deseo y olerás a poleo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Llenarle la cuenca a alguien.
Se dice el milagro pero no el santo.
Sigue los impulsos de tu corazón
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.