No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El amor no hace hervir la olla
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Plata en mano, culo en tierra.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Ir de capa caída.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Quien hizo una...hace dos
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
La reputación dura más que la vida.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Tras de corneados ? Apaleados.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
No falta un burro en un mal paso.
El que presta, a pedir se atiene.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Irse por los cerros de Úbeda.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Boca abierta, dientes de oro.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
A dineros dados, brazos quebrados.
Pedir más es avaricia.