Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Llora tus penas y deja las ajenas.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Casa hecha, sepultura abierta.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Aseada aunque sea jorobada.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Tan rápido como un chisme.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Pagan justos por pecadores.
Cada uno con su humo.
A pan ajeno, navaja propia.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Variedad es causa de amenidad.
El oficio quita el vicio.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Le salió el tiro por la culata.
Buey suelto, rey muerto.
La mala cama hace la noche larga.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Los hombres son mejores que su teología
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.