Más vale maña que fuerza.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
De airado a loco va muy poco.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Más barato es cuidar que edificar.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Contra el flato, bicarbonato.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
No hay altanería que no amanece caída.
Adonde no te llaman, no vayas.
Es más vago que la quijá de arriba.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Llegar y besar, suerte es singular.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El cebo oculta el anzuelo.
El mal de tonto, no tiene cura.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Hacienda de pluma, poco dura.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos