Por los ojos entran los antojos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Año de neblinas, año de harinas.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Bien ama quien nunca olvida.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El ingenio obvia dificultades,.
A la vejez aladares de pez.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Las ideas están exentas de impuestos.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Cantando se van las penas.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Muchos pocos hacen un mucho.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El que las sabe, las tañe.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Nadie ha visto el día de mañana.
Más vale poco que nada.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
La oración de los rectos en su gozo.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.