No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Año de neblinas, año de harinas.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Bien ama quien nunca olvida.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
El ingenio obvia dificultades,.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
A la vejez aladares de pez.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Las ideas están exentas de impuestos.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Cantando se van las penas.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Muchos pocos hacen un mucho.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
El que las sabe, las tañe.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Nadie ha visto el día de mañana.
Más vale poco que nada.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
La oración de los rectos en su gozo.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.