La abundancia da arrogancia.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
El que está en pié, mire no caiga.
La buena obra, ella misma se loa.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Antes de hablar, pensar.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
De la discusión surge la luz.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Fía mucho, más no a muchos.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Casa hecha, sepultura abierta.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Casa cerrada, casa arruinada.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Buena burra hemos comprado.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Una pena quita a otra pena.
Oración de perro no va al cielo.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
No dejar títere con cabeza.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.