No hagas bien sin mirar a quien.
Cada uno habla como quien es.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
El santo ausente, vela no tiene.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
El corazón conoce la amargura del alma.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Oír como quien oye llover.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
El que no agradece, al diablo se parece.
Rectificar es de sabios.
A caballo nuevo jinete viejo.
Llenar el tarro.
Año de heladas, año de parvas.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Cada tonto tiene su manía.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
El tiempo todo lo pone a prueba.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Una carreta vacía hace ruidos.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
A misa, no se va con prisa.
Come y bebe, que la vida es breve.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
La Luna de Enero y el amor primero.
Mal se juzga al caballo desde la silla
El toro y el melón, como salen, son.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Amor nunca dice basta.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
El tiempo todo lo amansa.