Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
La mejor fraternidad es la desgracia.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Solo ves el árbol y no el bosque.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Mejor es resignarse que lamentarse.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Por la muestra se conoce el paño.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Gozo que no se comunica, se achica.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
La mujer golosa o puta o ladrona.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Hasta que conocí a la iguana, no supe que color tenía.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan