De los muertos no se hable sino bien.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
La contemplación del vicio es vicio.
Alegrías secretas, candela muerta.
Como pecas, pagas.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Cada ollero alaba su puchero.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
No compra barato quien no ruega rato.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Al dedo malo, todo se le pega.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Nunca cagues más de lo que comes.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.