Donde hay voluntad, hay un camino.
La diligencia es la madre de la buena forma.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Dar palos de ciego.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Amor de lejos, felices los cuatro
Quien ama, teme.
Fía poco y en muy pocos.
De buen caldo, buenas sopas.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Idos y muertos, olvidados presto.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Cazador, mentidor.
Llegar al humo de las velas.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Año de hierba, año de mierda.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
En enero, cada oveja con su cordero.
Abril llovedero, llena el granero.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Araña de día, carta o alegría.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
En el camino se enderezan las cargas.
Bebo poco, más quierolo bueno.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Donde aprietan, no chorrea.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.