Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Donde hay pelo hay alegría.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Hay que poner remedio a tiempo.
Dios acude siempre.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El que del campo viene, cenar quiere.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Lo que va viene.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Escucha el silencio... que habla.
La buena uva hace buena pasa.
Hacer un hueco para tapar otro.
La Cruz, la viña reluz.
Bebe y ata la bota.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Compañía, ni con la cobija.
Dinero llama a dinero.
Cuando dude, no saludes.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Date a deseo y olerás a poleo.
Probando es como se guisa.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La sugestión obra.
No hay pero que valga.