La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Hasta los animales se fastidian.
Culo veo, culo quiero.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
El que espera desespera.
Harto ayuna quien mal come.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Esperanza que consuela, que no muera.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
De buena casa, buena brasa.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Hablar a tontas y a locas.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Quien sabe, sabe.
A las obras me remito.
Cojo con miedo, corre ligero.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Ande o no ande, caballo grande.
Al buen día, métele en casa.
Quiéreme poco pero continúa
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Jornada emprendida, medio concluida.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.